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17/4/13

Un virtuoso en la pintura

NENAD KRSTIC, EL JUGADOR MEJOR PAGADO DEl viejo continente, ESTÁ HACIENDO MUCHO DAÑO AL BASKONIA


EN un equipo como el CSKA resulta difícil quedarse con una sola pieza, pero entre los numerosos talentos de los que dispone Ettore Messina hay uno que brilla con luz propia por su condición de rara avis. Ya no hay demasiados pívots como Nenad Krstic (Kraljevo, Serbia, 1983) en el baloncesto mundial. Se han extinguido los interiores con sus fundamentos en el poste bajo, su facilidad para anotar y su juego de pies. Por eso quizá no deba extrañar que el serbio, que ya evidenció su clase durante siete campañas en la NBA, se haya convertido en el jugador mejor pagado del Viejo Continente.

Messina puede permitirse el lujo de dosificar a un jugador que está haciendo mucho daño al Caja Laboral en la serie que esta tarde vivirá su tercer episodio en el Buesa Arena. En una plantilla sobrada de piezas en todas las posiciones, que cuenta hasta con cinco pívots internacionales más las ayudas puntuales de un Khryapa que suele actuar como cuatro, a Krstic se le permite bailar. Otros hacen el trabajo sucio, mientras que a él le toca dar el golpe de gracia al rival desgastado. Y en esta eliminatoria lo está haciendo.
Krstic ha preferido vivir su madurez en Europa a pesar de las ofertas que ha recibido de equipos de la NBA, donde ya llegó a brillar
Ante un Baskonia que padece sobremanera las limitaciones de un juego interior con deficiencias estructurales, el serbio apenas está sufriendo para lucir. Kaun y Erceg, los titulares en los dos primeros partidos, se encargan de la labor de zapa para que Krstic, que percibe cerca de cuatro millones de dólares por temporada, lidere a una segunda unidad que en cualquier otro equipo de Euroliga sería considerada un quinteto titular de lujo.
Sus números atestiguan la influencia que está teniendo en el devenir de la serie. Promedia 16 puntos, 3,5 rebotes y una valoración de 18,5 sin necesidad de tener que estar en cancha más de veinte minutos. Siempre bien escoltado, la presencia de un jugador por el que beben los vientos varios equipos de la NBA que malviven sin un cinco de garantías está desequilibrando un duelo que ya de por sí nació desequilibrado ante la desproporción presupuestaria que separa a ambos contendientes.
La endeblez de Milko Bjelica, el absentismo de Nemanja en los dos primeros partidos y la ternura de un Tibor Pleiss castigado en exceso por los árbitros ha dejado a Maciej Lampe solo ante la manada de poderosos interiores del CSKA. Sin embargo, apenas está habiendo oportunidades para gozar del ansiado duelo entre dos de los postes ofensivamente mejor dotados del continente. Otros se ocupan de picar y poner las banderillas al polaco antes de que Krstic tenga que verse las caras con él. El viernes, sin ir más lejos, en su primer encontronazo lo mandó al banquillo con tres faltas. El desnivel en la zona se está revelando determinante en la eliminatoria.
Hoy Krstic tratará de asestar la puntilla al equipo azulgrana. El jugador mejor pagado de Europa, incluido en el segundo mejor quinteto de novatos de la NBA en 2005, que hizo grandes números en los Nets, fue importante en los Thunder de Kevin Durant y apenas pudo hacerse un hueco en los Celtics de Rajon Rondo, Ray Allen, Paul Pierce y Kevin Garnett, querrá ofrecer lo mejor de su repertorio en la pista de baile del Buesa Arena. Si le dejan, resulta poco probable que el Baskonia pueda llegar vivo al viernes.

7/4/13

Los tentáculos del gigante ruso


El CSKA, gran favorito al título, cuenta con la mejor plantilla de la Euroliga / Ettore Messina dispone de dos y hasta tres jugadores de calidad para cada puesto

En la Euroliga hay buenos equipos, grandes equipos y luego está el CSKA. El combinado moscovita, gran favorito a alzarse con el cetro continental, se presenta como un obstáculo de dimensiones descomunales en el trayecto que debe seguir el Baskonia en la búsqueda de su quinta Final Four. El sueño del equipo de Tabak de obrar un tercer milagro se topa con el ogro al que todos querían evitar, pero nadie arroja la toalla de antemano. Las tropas azulgranas han cargado los depósitos de autoestima, se han armado de confianza y afrontan lo que hace no mucho podía considerarse como una misión imposible con ambición.
Posible es, desde luego, aunque no resultará en absoluto sencillo plantar cara a un equipo que tiene mucho y casi todo bueno. Ettore Messina dispone de un plantel sobrado de calidad y cantidad. El preparador transalpino cuenta con algunos de los jugadores más determinantes del Viejo Continente. Tiene piezas por duplicado e incluso triplicado para cada puesto y parte con la obligación de, como mínimo, evitar las sorpresas y hacerse con un billete para el O2.
A pesar de la marcha de algunos puntales como Shved, Kirilenko o Siskauskas, el CSKA sigue pudiendo presumir de contar con una de las plantillas más desorbitantes de la Euroliga. Quizá la más. Empezando por el timón, en manos del genial Milos Teodosic, pasando por una línea exterior en la que brillan Sony Weems o Viktor Khryapa y acabando en un juego interior que se corona con la excelsa calidad de Nenad Krstic o la contundencia de Sasha Kaun, el conjunto moscovita aparece en el horizonte baskonista como un oponente temible y sin fisuras, aunque a lo largo de la temporada ha quedado claro que también las tiene.
Los moscovitas combinan la veteranía de viejas glorias curtidas en mil batallas, como el odiado Teo Papaloukas, con la energía de algunos de los valores más firmes del baloncesto ruso, como Vorontsevich o Ponkrashov. Presenta estrellas y finos estilistas, como el eléctrico Aaron Jackson -reclutado del Bilbao Basket a golpe de talonario-, pero también obreros que prestan un valioso servicio a la causa, como el exbaskonista Vladimir Micov o el granítico Dmitry Sokolov. El CSKA tiene de todo. Mucho y bueno. Por eso la eliminatoria de cuartos se avecina tan apasionante como complicada para un Caja Laboral que deberá sublimar el rendimiento de su versión más seria para poder competir ante un rival que ya se ha cruzado en otras ocasiones en su camino hacia las semifinales.
La versatilidad de Khryapa, la calidad de Krstic y el talento de Teodosic sobresalen en un plantel desorbitante
Milos Teodosic maneja los mandos. La estrella de la selección serbia ha madurado. Messina ha sido capaz de sacar todo el jugo a un jugador que ha incrementado su producción estadística con respecto a la pasada campaña. Con el italiano juega más que con Kazlauskas y asume además mayores responsabilidades anotadoras. En todo caso, la mayor amenaza que presenta tiene mucho más que ver con su capacidad para hacer jugar a sus compañeros. Thomas Heurtel y sobre todo Omar Cook tendrán una labor fundamental para la suerte de la serie. Si logran dificultar su tarea, el Baskonia ganará enteros. De lo contrario, si luce a su antojo, el CSKA puede avasallar como una apisonadora a cualquier rival.
Messina, pese a todo, cuenta con otras alternativas. Hay hasta tres bases más en la plantilla que podrían ser titulares u hombres importantes en cualquier otro equipo de Euroliga. Papaloukas ha acabado por hacerse hueco en la rotación. A sus 36 años, el combo heleno ha perdido parte de su chispa, pero conserva su conocimiento del juego y su capacidad para dominar el tempo de los partidos. Jackson ha cedido algo de protagonismo, aunque sigue siendo un arma de incalculable valor para cambiar el ritmo y revolucionar cualquier duelo. Y aún le queda a Messina el arma de Ponkrashov, base titular en la selección rusa y relegado al ostracismo en los últimos duelos. Su corpulencia y capacidad para sacar ventajas al poste ante pares más pequeños representan también un recurso del que el técnico italiano podría echar mano en un momento dado.

En el perímetro también hay piezas muy diferentes que confieren a Messina un elevado margen de maniobra. Más allá de que tanto Papaloukas como Ponkrashov pueden actuar como escoltas, son Weems y Khryapa los que ocupan de inicio las alas. El norteamericano, excompañero de José Manuel Calderón en los Raptors, ya exhibió sus virtudes en el Zalgiris el pasado curso. Sin embargo, su explosión definitiva ha llegado en Moscú. Es una de las principales armas ofensivas de un CSKA al que si hubiera que ponerle un pero quizá podría situarse en la falta de tiradores. Sobre Khryapa hay poco que decir. Es uno de los mejores jugadores del baloncesto europeo. Gran defensor, buen anotador y con un físico especialmente dotado para este deporte, es el tercer jugador que acumula más minutos. En función del rival, si el equipo contrario dispone de interiores móviles y con querencia a merodear la línea de tres como es el caso del Baskonia, suele ocupar la demarcación de cuatro. En ese caso, Micov, otro excelente defensor con el que Nocioni y San Emeterio tendrán un hueso duro de roer, gana minutos.
Dinamita en la pintura
La versatilidad del juego interior supone la guinda de este temible CSKA. Messina cuenta con cuatro jugadores que superan los 2,10 y con un quinto pívot, Vorontsevich, llamado a ser grande aunque su progresión se está viendo en cierto modo eclipsada por la dura competencia. La gran amenaza en la pintura la representa Nenad Krstic. El exjugador de Thunder y Celtics posee el mejor juego de pies de la Euroliga y su talento ofensivo quizá sólo pueda ser comparable cerca del aro al de Maciej Lampe. La diferencia estriba en que Krstic siempre cuenta con un guardaespaldas que se encarga del trabajo menos luminoso. Sasha Kaun, un portento físico que hace mucho daño en el rebote ofensivo, Sokolov o Erceg pueden asumir esta labor, aunque en numerosas ocasiones es el propio Khryapa quien ejerce como acompañante.
Los nombres, a simple vista, asustan. Pero también asustaban, y quizá más, el pasado año y el CSKA volvió a estrellarse y a quedarse sin un título que parecía tener adjudicado de antemano. Ganar en Moscú nunca es fácil, pero tampoco imposible. El Baskonia lo ha hecho, y este mismo curso otros dos equipos de la ACB, el Barça y el Unicaja, han sido capaces de dar la campanada. En la primera fase el equipo de Messina sólo cedió una derrota, pero en el Top 16 ha peleado hasta la última jornada por el primer puesto. Maciej Lampe y Andrés Nocioni marcaron el camino. La receta parece clara. Hay que pelear para conseguir un triunfo en el Universal Sports Hall y después rematar la serie en Vitoria, al abrigo del Buesa Arena. El CSKA es un gigante, pero este Baskonia, al menos en Europa, ha demostrado osadía incluso para pelear contra molinos.

22/6/11

Laso en la silla eléctrica

Hoy es uno de esos días en los que el estío baloncestístico estalla y ofrece tantos temas para escribir como los que quizá puedan faltar en las próximas semanas. Ha sido una jornada agitada en muchos frentes. En Vitoria, por ejemplo, se ha presentado a Thomas Heurtel, un tipo que define su juego como "un poco loco", asegura que llega para "aprender y crecer" y dice haber oído "muchas cosas" sobre Dusko Ivanovic, pero que le vendrá bien como maestro. Pronto tendrá ocasión de certificar hasta qué punto eran ciertos esos rumores. Otro base joven y del que ya hemos hablado en este rincón de reflexiones, Ricky Rubio, ha sido recibido en loor de multitudes a su llegada a Minnesota, la tierra de los 10.000 lagos y de los inviernos de ocho meses. Scariolo ha ofrecido su primera versión de la lista con la que acudirá al Eurobasket de Lituania y hay pocas sorpresas. La mayor, sin duda, la inclusión de Xavi Rey. Totalmente merecida. Sada está. Pero de todos los acontecimientos que han salpimentado hoy el mundo del baloncesto, me quedo sin duda con uno que tiene como protagonista a un vitoriano, al último héroe vernácula del baskonismo. Pablo Laso se ha desvinculado del Lagun Aro y a partir de ahora se hará cargo de la dirección técnica del Real Madrid. Se sienta en un banquillo que en los últimos tiempos se ha convertido en una silla eléctrica.

Cuando he tenido constancia de la oficialidad de la noticia mi primer impulso ha sido frotarme los ojos. Me costaba creerlo, no lo voy a ocultar. Luego me ha asaltado una tremenda alegría por el éxito de un tipo que concedió muchos momentos de gloria a un todavía incipiente Baskonia y que, además, creo que había seguido hasta la fecha una impoluta y cuerda trayectoria como entrenador. No sé si este paso concuerda con el ritmo que ha seguido en sus primeros años como técnico. Me chirría ese salto mortal al que se ha lanzado. Es un caramelo realmente goloso. Si lo hace bien, su carrera recibirá un tremendo espaldarazo; si la cosa se tuerce, será carne de cañón, recibirá hasta en el carné de identidad. Lo peor es que no todo dependerá de su valía para ejercer su tarea. En el Madrid hacen falta otras muchas habilidades, algunas más diplomáticas que técnicas, pero casi siempre tácticas, para poder desempeñar sin turbulencias el trabajo de entrenador.

He seguido de cerca y paso a paso los movimientos que aparecían en la prensa nacional sobre la contratación del sustituto del sustituto de Ettore Messina. El interino Lele Molin fracasó porque tenía que fracasar. Quedó en una posición de debilidad, con un vestuario demasiado autónomo y plagado de jugadores con mando, y naufragó como estaba cantado. La primera incógnita que habrá que despejar sobre el futuro que le aguarda a Laso en el club blanco tiene que ver con la cuota real de poder que va a recibir, o en su defecto que va a ser capaz de adjudicarse cuando dé los primeros pasos por una casa que conoce de primera mano. Si los encargados del área de baloncesto (Herreros, el tipo del triple maldito, es buen amigo suyo) lo consolidan como una figura fuerte dentro de la entidad, tendrá mucho ganado. A partir de ahí, habrá que ver hasta dónde llega su mano en materia de fichajes.

El que me diga que Pablo Laso encaja con el perfil de entrenador que uno le imagina a Florentino me estará mintiendo. Messina encajaba. Pesic, a quien le está asfixiando el sambenito que se le ha colgado de maniático tras sus últimas salidas de tono en Valencia, encajaba. Incluso Repesa, con su perfil de técnico sobrio, hierático, y su dilatado bagaje, casaba más. Aunque día tras día leía y escuchaba a los compañeros insertar su nombre junto al de otros muchos entrenadores potenciales, jamás llegué a creerme que la línea decisoria que iba a pesar de las dos que estaban abiertas iba a ser la del técnico de perfil modesto, español, en la que se ha incluido a gente tan dispar como Pepu Hernández, Moncho López o Pedro Martínez. Laso, como digo, ha estado casi en todo momento incrustado en esas quinielas, que no eran nubes de humo para despistar, para ocultar la pista buena, que yo intuía la de un sujeto de perfil mucho más florentiniano.

¿Un modelo de gestión para el baloncesto merengue?

Sobre la cuota de responsabilidad que le concedan pesará el verdadero puesto en las listas de apetecibles que ha ocupado el gasteiztarra desde que comenzó la carrera sucesoria. Me asalta la duda sobre si ha sido siempre la primera opción o un parche aceptable a la vista de que fracasaban otras operaciones. Si de verdad va a tener voz y voto a la hora de confeccionar la plantilla, a Laso se le presenta una ocasión envidiable. Pocos equipos disponen de un plantel con una estructura de jóvenes tan talentosos y prometedores (Tomic, Mirotic, Suárez, Llull...) y tanta capacidad económica para completar el roster como el conjunto merengue. Me da la impresión de que su poder en este aspecto estará limitado hasta cierto punto. Y esto tampoco supondría una mala señal. El Madrid necesita de una vez por todas fijar una línea de actuación que trascienda lo coyuntural. Modelos como el del Barça o el propio Baskonia sirven como camino a seguir. Si las piezas encajan y de verdad se ajustan los roles del entrenador y los responsables de la dirección deportiva -coordinarlos sería ya la leche-, Laso puede gozar de una oportunidad que relance de manera definitiva su carrera. Si se repiten errores pretéritos, la silla eléctrica se pondrá en marcha y lo pasará muy mal.

No sólo por su condición de vitoriano, sino también por la calidad humana que ha demostrado tanto en su época de jugador como, sobre todo, durante su etapa como técnico, le deseo lo mejor. El mero hecho de pronunciar o escribir su nombre me trae a la cabeza recuerdos imborrables. Laso era el ejemplo idóneo de que cualquiera podía llegar a jugar con los mejores. Corto de estatura pero sobradísimo de cerebro, fue un base antiguo en la antigüedad, uno de los últimos clásicos. Tomó el testigo de directores de juego de los que ya no hay, como Corbalán, Solozábal o Quim Costa, y hacía que este deporte pareciera tan fácil como en realidad debería ser. La primera vez que le vi jugar en vivo aún era un crío. Y me dejó helado con una asistencia inverosímil, mirando al tendido, a Larry Micheaux. Eran otros tiempos, otro baloncesto. Recuerdo que el Taugrés jugaba aquel día contra el Magia de Huesca de Brian Jackson y Granger Hall. En aquel equipo azulgrana jugaba otro fruto de la cantera baskonista como Alberto Ortega. Con Laso al frente, el Baskonia sumó su primer título importante, la Copa del Rey de 1995 en aquella inolvidable final ante el Amway Zaragoza.

Un técnico aún por madurar

Luego se marchó al Madrid. Y también tuvo sus momentos de gloria, entre los que destaca la conquista de una Recopa de Europa, antes de emprender una cuesta abajo bastante digna en clubes de perfil menor. Su carrera como entrenador, ya digo, ha estado marcada por una sensata escalada que ahora se ve truncada con este salto al vacío. Su excelente labor al frente del filial del Pamesa -el Cerámicas Leoni de Castellón- le abrió la puerta como interino en el equipo taronja. Suplía al de nuevo técnico del combinado levantino Paco Olmos y no acabó la temporada. Chechu Mulero ocupú su puesto al frente de una plantilla que no logró colarse siquiera en los play off. Pasó por Cantabria y de ahí, a San Sebastián, donde estos últimos años ha ofrecido pinceladas de su calidad como técnico pero también ha sembrado algunas dudas. Tras conseguir un brillante ascenso como segundo en su primer ejercicio al frente del club guipuzcoano y consumar su permanencia en la élite el siguiente curso (el GBC acabó fue duodécimo), en las dos campañas precedentes su equipo ha seguido trayectorias un tanto irregulares para la afición. Con dos primeras vueltas sensacionales, en las que se llegó a hablar de Copa del Rey, el equipo donostiarra se ha derrumbado sin remisión hasta acabar my cerca del abismo tras dejarse llevar en los últimos meses de competición.

La apuesta del Madrid, desde luego, es arriesgada. Van a colocar al frente de un plantel plagado de estrellas a un técnico en pleno proceso de maduración, que cuenta como mejor bagaje con trece victorias en la fase regular de la ACB. Pero Laso también se la juega, y siempre ha demostrado ser un tipo con mucha personalidad. Tras mucho darle vueltas, la decisión está tomada. El club blanco tiene que tomar otras muchas aún. Habrá que ver hasta qué punto la el vitoriano dispone de talento, astucia y, sobre todo, cuajo para manejarse en la silla eléctrica. Le deseo toda la suerte del mundo.

3/6/11

El dilema del timonel

Aún no han pasado dos días desde la eliminación en el tercer partido de las semifinales de la ACB ante el Barça y en el entorno del Baskonia sólo se habla en clave de futuro. Una ensalada de teorías, nombres, descartes, fichajes y sueños inalcanzables ha comenzado a tomar forma mientras aún sigue caliente el cadáver del equipo azulgrana que ha cerrado con tintes de relativa decepción el pasado ejercicio. En realidad, es lo que toca. Los rumores arrancaron antes de que las competiciones llegaran a su fin. Mucho antes. El simple hecho de que Dusko Ivanovic, cuyo contrato expira en unos días, no tuviera sobre la mesa una oferta de renovación a comienzos de año, tal y como había sucedido en anteriores ocasiones, generó muchas dudas en torno a la continuidad del montenegrino al frente del Caja Laboral. La directiva baskonista abogaba por un cambio de ciclo, por iniciar nuevo proyecto y conceder las riendas a un técnico diferente, pero Dusko se ha mantenido en todo momento como opción alternativa y ahora, tras complicarse las otras apuestas, cobra fuerza la posibilidad de que prolongue su segunda etapa en Vitoria.

Lo único que parece claro es que la búsqueda de entrenador sigue abierta y que cuando se cierre se podrán despejar otras muchas incógnitas que se ciernen en torno a la composición de la plantilla. Ettore Messina ha sido siempre la primera opción de Querejeta. Tras su rocambolesca huida de Madrid, el máximo dirigente de la entidad gasteiztarra mantuvo contactos con el italiano. Sin embargo, todo apunta a que cruzará el charco para emprender una nueva aventura en la NBA. Mike Brown, la cuestionada elección de Mitch Kupchak para el banquillo de los Lakers, cuenta con el siciliano para completar su equipo de ayudantes. "Podría ser. Tengo que aprender a pronunciar correctamente la R de su nombre. Necesito un par de días para lograrlo. Si puedo, las posibilidades de que Messina entre a formar parte de nuestro staff son altas", ha reconocido el exentrenador de Lebron en los Cavaliers. Y a Messina le atrae la historia. En las oficinas del Buesa Arena, de hecho, ya casi se da por imposible esta opción.

El otro nombre que ha sonado con fuerza para liderar ese cambio de ciclo en Vitoria ha sido el de Svetislav Pesic. El Baskonia también ha mantenido algún contacto con el preparador serbio, que recientemente ha roto las negociaciones de renovación con el Power Electronics Valencia. Sin embargo, la excepcional transformación que obró en el equipo taronja desde que sustituyó al superado Manolo Hussein ha despertado el interés de otros equipos, entre ellos el Real Madrid, y el serbio pretende sacar tajada de su situación de privilegio. En cualquier caso, existen otros factores que desaconsejan su contratación. Por un lado, el derrumbe del Power Electronics en la primera ronda de los play off por el título, donde cayó por la vía rápida ante el sorprendente Bilbao Basket pese a su condición de cabeza de serie y la ventaja de campo. Pero también, y sobre todo, su carácter incendiario, que ha sembrado tempestades en el vestuario levantino. Su sonora bronca con Omar Cook durante un partido del tramo final de la fase regular quebró de manera definitiva el equilibrio con la plantilla. En Valencia cuentan que los jugadores acabaron hartos de él. Es más, también algún directivo tuvo sus más y sus menos con un Pesic que llegó a decir que sólo Juan Roig podía decirle lo que tenía que hacer: "A mí nadie me dice cómo tengo que defender, ni siquiera mi mujer. Sólo Juan Roig, que es el que paga", se desquitó en sala de prensa tras la pública trifulca con el base.

La prensa valenciana ha llegado a señalar al Caja Laboral como responsable de la ruptura de negociaciones entre el serbio y la directiva taronja. Aseguran que en Vitoria se le ofrecen los dos años de contrato garantizados que le niega el Power. Sin embargo, tanto por la intromisión del Madrid como por las elevadas pretensiones del técnico y las dudas que generan sus últimas semanas en Valencia, da la impresión de que su llegada al Buesa Arena se ha complicado. A partir de ahí surgen otros muchos nombres: Jure Zdovc, Simone Pianigiani... Por sonar, en Gasteiz ha sonado en los últimos meses hasta Manel Comas. Pero a día de hoy, aunque todo en este club resulta factible, la continuidad de Ivanovic se contempla como una opción más sólida. Lo único claro es que la búsqueda sigue abierta.

Se presenta un verano movido en los banquillos. La situación de varios de los principales equipos de la ACB, donde parece que sólo el Barça (y es probable que hoy mismo lo haga también Unicaja) garantiza la continuidad, invita a pensar que se va a producir un baile de entrenadores como no lo ha habido en las últimas pretemporadas. El poderío económico del Madrid, que toca todo lo que brilla, puede resultar definitivo en la resolución del enigma del técnico del Baskonia. En la capital no sólo se habla de Pesic. La increíble clasificación del Bilbao Basket para la final liguera ha disparado la cotización de Fotis Katsikaris. Y algunos medios nacionales lo apuntan como futurible, aunque el griego renovó en febrero hasta 2014.

La elección del técnico servirá como pistoletazo de salida a otros muchos movimientos de despacho. Cuando se despeje esa incógnita se resolverán otros muchos interrogantes relacionados con la composición de la plantilla, que también está abierta a una profunda renovación y que analizaré en un post más adelante. Sin embargo, no será el tema del técnico el único punto que influirá en la elección de los jugadores con los que el Baskonia tratará de recobrar la autoestima. ¿Desaparecerán a partir de la próxima temporada las restricciones de cupos? El expediente abierto por la Comisión Europea al respecto, al considerar que estas limitaciones estructurales atentan contra la libre circulación de trabajadores, podría deparar una metamorfosis importante para las plantillas de los principales equipos del baloncesto español. Aunque ése será otro asunto. El primero en resolver será el del timonel. Y mientras no se concrete ninguna otra altenativa, a día de hoy, Ivanovic sigue teniendo opciones de seguir.