3/12/11

Entrevista a Vidal

El viernes tuve la ocasión de entrevistar para el periódico a uno de los jugadores que han ayudado a escribir la historia más gloriosa del Baskonia. Sergi Vidal vive su tercera temporada fuera del equipo al que llegó como una ilusionante promesa y en el que se esculpió como un gran jugador que llegó incluso a vestir la camiseta de la selección española en una década en la que no ha sido en absoluto barato lograrlo. Mucho más maduro y reflexivo de lo que lo conocí durante su época en la capital alavesa, ofrece su visión desde la distancia de lo que está sucediendo en su antiguo equipo. El escolta catalán conserva la fe en Dusko.

"Aunque ahora haya quien pita a Dusko, si se ganan varios partidos esa gente que pita dejará de hacerlo"

Fue ídolo local, hijo predilecto de la afición y es el jugador con más títulos de la historia de un Baskonia que lleva en el corazón y cuya preocupante singladura sigue ahora desde Donostia. Sergi Vidal vuelve mañana a Vitoria en un partido en el que la grada expondrá su postura respecto a Ivanovic.

Formó parte de la plantilla del Baskonia durante casi una década, pero hace tres años que se marchó y ya ha vuelto Vitoria con otro equipo, en este caso el Madrid. ¿Sigue sintiendo algo especial cuando se aproxima un partido como el de mañana?
Sí, jugar contra el Baskonia y volver a Vitoria es siempre especial, y no porque tenga ninguna cuenta pendiente ni nada parecido, sino en el aspecto de que es un equipo y una ciudad donde he vivido muchísimas cosas, muchísimos años y me siento como en mi casa.

Ahora llega con un nuevo equipo, el Lagun Aro, en el que se ha consolidado como una pieza fundamental. Está siendo uno de los jugadores que más minutos acumula en ACB y ha cambiado su rol con respecto a su etapa anterior en Madrid. ¿Con qué sensaciones afronta el partido teniendo en cuenta que va a tener más responsabilidad sobre la cancha de la que tenía con su anterior club?
Sí, eso sin duda. Ya sólo con jugar voy a tener algún tipo de responsabilidad. Una cosa es lo que yo opine, sienta o pueda notar mientras estoy alejado o viéndolo desde la distancia y otra es lo que me asalta cuando salto a la cancha. Volverá a ser igual de especial porque tengo un enorme cariño por el club y una gran relación con algunos compañeros. Además, esta afición fue durante mucho tiempo la que me apoyó. En cualquier caso, cuando entre en el partido, obviamente trataré de hacer lo que he hecho siempre, jugar al máximo para defender los colores del equipo en el que estoy y para ganar.

Dice que la afición le ha apoyado durante mucho tiempo, incluso cuando ha vuelto. Este año se han abierto varios debates con respecto a viejos mitos del baskonismo, algunos de ellos grandes amigos suyos. ¿Cómo ve desde la distancia lo que se vivió en verano con Pablo Prigioni, al que algunos aficionados llegaron a pitar en su presentación?
Yo creo que todo el mundo conoce un poco la situación que ha vivido Pablo cuando ha vuelto a Vitoria a jugar con el Madrid y lo que pasó, pero ya lo he dicho en muchas ocasiones: creo que se pudo malinterpretar lo que dijo, o tal vez él se explicó mal en su momento. Ha sido siempre muy injusto ese trato que se le ha dado. Seguro que la gente se estará dando cuenta otra vez, y se darán más cuenta en el futuro, de que Pablo es uno de esos jugadores que han hecho historia en este club, que lo han dado todo por estos colores y que gracias a él somos muchos los que tenemos la suerte de haber logrado grandes cosas con el equipo en el pasado.

También es buen amigo de Tiago Splitter, con quien compartió vestuario durante muchos años. ¿Entendió que optara por otro equipo diferente al Baskonia para volver a ACB?
La verdad que a mí me sorprendió mucho el fichaje de Tiago, y no sólo porque viniera a Valencia. No esperaba que de repente fuera a volver a España. Tengo una gran relación con él pero no tenemos un contacto constante para saber qué iba o no iba a hacer, por lo que me sorprendió bastante. ¿Los motivos por los que no quiso volver a Vitoria? Creo que habría que preguntárselos a él.

Militó en las filas del Baskonia durante los años en los que el club dio el salto definitivo a la élite. Formó parte de plantillas inolvidables, con grandes estrellas, con jugadores que hicieron de este un club grande. ¿Ha perdido muchos enteros en grandeza este año la plantilla azulgrana?
Yo creo que la gente no acaba de identificarse con los jugadores. Este año ha sido un año especial. Ha habido muchos cambios, se han dado unas circunstancias especiales con el lockout de la NBA, jugadores que vienen, que van, la afición no acaba de identificarse. Saben que algunos son de paso, otros son nuevos... Necesitan más tiempo. En otras temporadas quizá también había muchos cambios, pero la sensación era diferente. Es al menos lo que yo percibo desde fuera. No creo que haya habido muchos años tan atípicos como este. Para mí la plantilla sigue siendo supercompetitiva y más que creer que es una plantilla de menor nivel, creo que hay otros equipos que por sus ventajas económicas y por los condicionantes especiales del lockout han podido fichar a grandes estrellas y son estos otros los que han dado un paso adelante mientras los demás siguen como antes. Pero no puedes llegar hasta ese nivel.

¿Cómo llega el Lagun Aro a Vitoria? Si se atiende a la clasificación, apurados, porque suman sólo dos triunfos, pero si se estudia pormenorizadamente partido por partido por caso, ha habido muchas ocasiones en las que han caído por rentas muy cortas. ¿Es suerte lo que les falta para dar ese paso adelante que suponga victorias?
Supongo que cuando te juegas los partidos, o la mayoría de ellos, a cara o cruz, hay muchos jugadores que pueden decantar la balanza para un lado o para otro. Ha habido cuatro partidos que hemos perdido de tres, otro de cuatro, otro de seis y otro de ocho, creo recordar. No estamos tan mal como la clasificación refleja, pero a día de hoy ésa es la realidad que vale y la posición en la que estamos. Sólo podemos ir trabajando para poder mejorar y poder al final llevarnos esos partidos y sumar victorias.

¿Espera recibir el cariño del público vitoriano cuando salte a la cancha del Iradier Arena mañana?
Sí. La verdad es que cada vez que he vuelto a Vitoria, y no sólo a jugar, también cuando voy de visita, siempre recibo muestras de cariño y de afecto de la gente. Para mí es muy bonito volver a Vitoria y tener esa sensación. Cuando la gente te trata así piensas: ‘Algo bien habré hecho en esos nueve años’. Sobre todo esa sensación la tuve mucho cuando volvía con el Madrid y mi situación era la que era. Cuando estaba pasando esos momentos difíciles, volver a Vitoria y recibir ese cariño era algo muy importante.


Buena parte de esos nueve años de los que habla estuvo a las órdenes de un Dusko Ivanovic que, pese a ser el entrenador más importante de la historia del club, se encuentra también cuestionado últimamente, hasta el punto de que en el último partido del Caja Laboral en la capital alavesa, ante el Fenerbahce, recibió pitos. ¿Puede entenderlo?
La verdad es que no tenía ni idea de que había habido pitos. Al final esto es como todo. Muchas veces, en la vida que llevamos nosotros en el deporte, en la competición, cuando se gana eres muy bueno, cuando se juega bien eres muy bueno, cuando se pierde eres muy malo y cuando juegas mal eres un paquete. Nosotros tenemos que estar siempre sabiendo que estamos en esa situación donde a pesar de que siempre tratas de hacer lo mejor, no siempre lo consigues. La gente espera eso. Y a veces, cada uno reacciona como cree que debe hacerlo. Igual ahora hay pitos pero si se ganan varios partidos esa gente que pita dejará de hacerlo. Seguro que serán los primeros en aplaudir, porque al final lo que todos quieren es que su equipo sea lo mejor posible y gane siempre. Entonces, al final, cuando consigues eso da igual quien juega o quien está al frente, los resultados son los que mandan.

Os dejo el link a la web de Diario de Noticias de Álava por si os apetece ver la entrevista como se publicó y algo más de información sobre el Baskonia.